¿Como vestir a un científico para que tenga éxito?

Hace poco publicamos un artículo especial acerca de la ropa que deben comprar los hombres para asistir a una entrevista de trabajo (véase Vestir a un científico para que tenga éxito: El caso de los hombres). Para ello, transformamos a un desaliñado estudiante universitario en un elegante profesional, mientras discutíamos acerca de las distintas opciones de vestimenta posibles a la hora de acudir a una entrevista de trabajo en un entorno profesional. Ahora ha llegado el momento de estudiar una tarea que, en lo que atañe a las mujeres, se vuelve muchísimo más compleja y desalentadora.

Veamos, los hombres lo tienen bastante fácil a la hora de hacerse con un vestuario formal. Las normas en lo que se refiere a los trajes de caballero están bien establecidas y las distintas partes de las que se compone un vestuario formal para hombre están muy claras, son sencillas y perfectamente intercambiables. Los estilos de los trajes de caballero apenas cambian con el tiempo, de ahí que las prendas más clásicas nunca lleguen a estar del todo obsoletas (salvo posiblemente las de la década de los 70). Aún así, a menudo los hombres se las arreglan para meter la pata. Si no me creéis, no tenéis más que ir a una conferencia científica y ver cómo visten algunos. ¡Buf!

Por el contrario, las mujeres científicas se enfrentan a todo un reto cuando se proponen reunir un vestuario formal, pues deben explorar una gama mucho más amplia de estilos, colores y diseños adecuados. Además, las modas en los diseños femeninos cambian a velocidades asombrosas. Por si esto fuera poco, las mujeres también deben tener en cuenta la impresión que causará su ropa en los demás, especialmente en un entorno de predominio masculino como es el de la ciencia. Por desgracia, las mujeres todavía tienen que transmitir y lograr con su vestimenta el doble que los hombres y todo ello por el mismo, o incluso menos, dinero.

De ningún modo me habría atrevido a escribir un artículo como éste yo solo, así que pedí ayuda a la única persona que sé "de buena tinta" que posee una enorme experiencia comprando ropa de mujer; una verdadera amazona de las compras. Me refiero, por supuesto, a... ¡mi esposa, Alison!

Juntos, salimos de compras con nuestra rata de laboratorio de la costa oeste, Jen Nauen.
Jen acaba de terminar su doctorado en biomecánica en Scripps y está a punto de comenzar su investigación posdoctoral en la Universidad de California, en Irvine. Tiene alguna experiencia laboral, que adquirió en la Agencia para la Protección del Medioambiente (EPA) y en el museo de ciencias, por lo que está familiarizada con la vestimenta formal. Su objetivo: encontrar un conjunto con estilo y, a la vez, versátil, que resulte apropiado tanto en una conferencia científica como en un entorno de trabajo más informal o en una entrevista para un puesto académico; en otras palabras, el traje ideal.

Cuando Jen se reunió con nosotros, vestía el típico "uniforme" de estudiante de Scripps: camiseta de manga corta, pantalones cortos y sandalias. ¡Qué adorables son las escuelas del sur de California!

Sin embargo, puesto que íbamos a comprar ropa formal, también se trajo unas bailarinas (traducción para los chicos: tipo de zapato). Cuando se va de compras, resulta bastante útil llevar puesta ropa o complementos similares a los que se pretenden comprar, especialmente los zapatos.
Al igual que en el caso de los hombres, lo principal en la vestimenta formal tradicional de las mujeres es la chaqueta. Sin embargo, las mujeres disponen de una mayor variedad de opciones, estilos y combinaciones posibles. Esto puede ser tanto una bendición como una maldición. Sin embargo, el conjunto ideal está ahí fuera, en alguna parte... tan sólo hay que buscarlo bien. Así que, Alison y yo pasamos 5 horas de compras con Jen (mi búsqueda de un traje de caballero para la versión masculina del artículo fue mucho más corta, más "cazar" y menos "recolectar").

Primer paso: el traje de entrevistas

La vestimenta formal más tradicional y también la más segura para una entrevista es, en realidad, la misma que para un hombre: un sencillo traje color azul. Es una buena elección como "primer traje". Por ejemplo, si necesitas un traje para una entrevista, pero prefieres esperar a conseguir un trabajo para comprar el resto del vestuario porque te hace falta el dinero, lo que necesitas es un traje azul.
Busca uno que puedas ponerte en cualquier época del año -de seda o lana fina- por si tardas algún tiempo en encontrar el trabajo de tus sueños.
Sin embargo, incluso dentro de esta estrecha categoría se pueden encontrar una amplia gama de cortes y estilos: de chaqueta recta, cruzada, con cuello de chal e, incluso, sin ningún tipo de solapa. Si no estás segura de cuál de ellos te sienta mejor, prueba todos los estilos que encuentres. Yo me quedé asombrado de la cantidad de estilos que hay y de lo diferentes que parecían una vez puestos (fíjate en la discusión a continuación).

Jen se probó varias versiones del traje azul. Una falda ajustada que se va estrechando gradualmente desde la cadera hasta el dobladillo suele sentar bien a muchas mujeres. Llegados a este punto, lo principal es encontrar algo que te guste y con lo que estés cómoda. Lo último que querrías es distraerte durante la entrevista por culpa de tu ropa.

Largo de la falda: busca la que te siente bien. Justo por encima de la rodilla suele favorecer a la mayoría de las mujeres y no resulta demasiado corta. Para comprobar si una falda es "demasiado corta", siéntate y prueba a cruzar y descruzar las piernas unas cuantas veces. No compres una falda que te obligue a retocarla cada vez que te sientes; no creo que quieras parecerte al Capitán Picard, que tiraba continuamente de su uniforme. Tampoco te interesa llevar nada que pueda ser considerado una minifalda, independientemente de cómo sean tus piernas. Si, por el contrario, prefieres llevar faldas largas, también resultan bastante formales y pueden llegar a sentar muy bien.

Ahora que ya tienes traje, ¿cuál es el siguiente paso? Tanto mi mujer como Jen son grandes partidarias de una simple camiseta de punto, aunque hay camisetas preciosas de marcas más caras y de mejor calidad. También pueden ser de seda, pero resultan un poco anticuadas. Las camisetas de punto vienen de todos los colores y la típica pregunta de si "es mejor llevar el cuello por dentro o por fuera de la chaqueta" es indiferente.


Para la entrevista, ponte una camiseta de punto o una blusa de color blanco. Nadie odia el blanco. A Jen le quedaba genial un traje azul con una camiseta de punto blanca, impecable, sin adornos ni distracciones, sólo trabajo.
Manteniendo la línea de la neutralidad, no enfoques tu entrevista como una cuestión de estilo personal. Lo que quieres es que el entrevistador se fije en tus cualidades. Además, te interesa ser lo suficientemente genérico como para que el entrevistador te pueda imaginar en el puesto de trabajo. Estos son algunos de los trucos de Jen y Alison:

- Nada de pendientes largos -cuanto más pequeños, mejor.
- Ningún perfume -es mejor no llevar nada que pueda llegar a molestar o disgustar al entrevistador o, simplemente, producirle alergia.
- Nada de joyas, salvo tu anillo de boda y/o de compromiso.
- Un maletín o un bolso. Los dos sería demasiado.
Recuerda: Estos trucos son para una entrevista de trabajo tradicional. Debes estar al tanto, dentro de lo posible, del entorno de tu entrevista. Obviamente, una empresa de Silicon Valley será mucho más informal que una consultoría de la costa este. En cualquier caso, si no estás segura, ponte el traje azul. Mientras vayas mejor vestida que los que te rodean, no hay problema. Es una muestra de que te tomas en serio la entrevista.

Segundo paso: atuendo de trabajo tradicional

La vestimenta de trabajo tradicional es más de lo mismo, pero en otros colores, además de azul. Puedes optar por un estilo más "personal", como por ejemplo, una camiseta de punto de color claro o una blusa con un estampado a juego.
De hecho, puedes llevar trajes de colores claros si quieres, pero ten en cuenta que los colores que ahora están de moda pueden quedar en poco tiempo obsoletos. De este modo, es más fácil y más barato mantener de actualidad un traje de un color neutro acompañado de alguna prenda de colores claros que un traje verde-lima. Además, le sacarás más partido, pues al no ser llamativo, podrás ponértelo con frecuencia sin que los demás lo perciban (por el contrario, tus compañeros sí que notarán con qué frecuencia te pones el traje verde-lima).
Por ejemplo, el conjunto que más me gustaba para Jen era una chaqueta beige con un pantalón a juego y una camiseta de punto color marfil. El corte de la chaqueta le sentaba muy bien y le daba un aire de competencia y autoridad.
Pantalones: un traje de pantalón, en lugar de una falda es perfectamente válido, aunque menos formal. En general, la falda se considera más elegante que los pantalones.
También apropiado, aunque menos formal que un traje de un solo color, es un traje con la chaqueta de un color o estampada y una falda de otro color que combine con ella.
Jen parecía venir de Harvard con una chaqueta a cuadros y falda negra. Este fue el conjunto que más le gustó a Alison, en parte porque ella daría lo que fuera por una chaqueta como esa.
Entonces Jen dijo algo en lo que yo no había pensado: hay que tener cuidado de no vestir de un modo excesivamente elegante en acontecimientos de tipo científico. Por ejemplo, no ponerse un traje de Armani para dar una conferencia de un tema científico en un ámbito académico, pues te arriesgas a que el público piense que valoras más el estilo que el contenido en sí. Entre algunos científicos existe el tópico de que cierto grado de dejadez en la forma de vestir implica una mayor preocupación por tu trabajo. De ahí se deduce que, si tu aspecto es demasiado bueno, no debes estar trabajando todo lo debido. Por suerte, este esnobismo excéntrico no se da en el resto del mundo, en donde tener una buena imagen es sinónimo de ser competente.

Tercer paso: lo que está bien y lo que no

Busca los estilos que mejor te sienten. Hay muchos tipos de cuerpos con formas y medidas distintas y la vestimenta adecuada varía para cada uno de ellos. Lleva contigo a un amigo de confianza, alguien totalmente sincero, que sepas que no te dejará ir en busca de trabajo con un aspecto ridículo.

A menudo, las diferencias en el corte y en las marcas son muy sutiles y a primera vista inapreciables, pero muy importantes cuando se prueban. Por ejemplo, encontramos dos conjuntos similares, que una vez puestos en Jen parecían muy diferentes.
Una americana roja y una blusa con cuellos con una falda negra no le favorecía mucho. ¿Por qué? La chaqueta era demasiado larga y entubada. Le hacía los hombros y el torso más estrechos y no definía lo suficiente su cintura. Jen parecía estar embutida en la chaqueta.
Cambiamos de tienda y encontramos una americana roja aparentemente igual a la anterior, pero ésta ¡le quedaba perfecta! Como era menos rígida, la podía llevar abierta y definir con un cinturón negro su cintura. En esta ocasión, se podía decir que Jen "llevaba" la chaqueta, en lugar de estar achicada por ella. Esta chaqueta, combinada con unos pantalones de color caqui a los que hacía falta subir el dobladillo, resultaría demasiado informal para una entrevista, pero valdría perfectamente para una reunión informal de trabajo.

Y esto no es más que una pequeña muestra...

Un solo día de compras apenas deja entrever la cantidad de posibilidades que ofrece el vestuario profesional de las mujeres. Hay algunos libros excelentes a la venta que tratan este tema. A mí me gusta The New Profesional Image, de Susan Bixler, una guía práctica bastante amplia acerca de cómo deben vestir, tanto hombres como mujeres, en un entorno profesional. Para más información sobre la moda femenina, podéis consultar el libro Style, de Elsa Klensch.


Romper el estereotipo que hay acerca de los Doctores

Puede que la imagen que se cree alguien de ti al mirar tu currículo y leer "Doctor" junto a tu nombre, no sea muy favorable. Por ello, quizá el motivo principal por el que hay que esforzarse por conseguir una apariencia profesional, sea el de desafiar los estereotipos que tengan sobre ti. Si llegas a una entrevista de trabajo con un aspecto serio y profesional, harás que olviden todos los estereotipos negativos que tengan acerca de los Doctores. El único estereotipo que se mantiene en pie ahora es el de que eres alguien muy brillante. ¡Asegúrate de ese permanece vigente!
¡Buena suerte ahí fuera! y, de parte de todo el equipo de Next Wave y mía, ¡adelante, chicas!





Vestir a un científico para que tenga éxito: el caso de los hombres

PETER FISKE


Es de sobra conocido que en cuanto al mundo de la moda se refiere, la opinión que se nos tiene a los científicos es un poco floja. ¿Y por qué no iba a serlo? La mayoría de nosotros vamos hechos un desastre! En nuestro lugar de trabajo, la moda se considera, además de irrelevante, como una distracción, y, para aquellos que trabajamos en laboratorios, llevar una corbata puesta puede suponer un auténtico riesgo de seguridad.
Algunos científicios incluso, creen que tener buen gusto con la ropa supone tener menos inteligencia como si los que se visten formal intentase esconder con ello alguna deficiencia profesional. No resulta, pues, nada sorprendente comprobar que muchas veces la primera reacción que los científicos e ingenieros tenemos al enterarnos de que vamos a asistir a una entrevista para un trabajo no es una reacción de alegría y felicidad, sino terror y confusión: ¡Dios mio! ¿Qué me voy a poner?
La moda no es una ciencia compleja. Para científicos, ir de compras para ropa formal puede resultar ser una experiencia perpleja al principio, pero esto se supera fácilmente con un poco de investigación y la ayuda de unos profesionales. He realizado un experimento con la ayuda de gente de Next Wave para demostrar que incluso el científico joven más desastre, negado, y desaliñado puede llegar a transformarse en la imagen perfecta de un ejecutivo joven.
El mes pasado anunciamos un concurso para encontrar a un joven científico que se ofreciera como voluntario para someterse a una de esas experiencias parcialmente financiado, de cambio de imagen (un "antes" y "después"). El ganador, el mucho más desastre de todos los cantidatos, se llamaba Tim. Tim llegó con el típico atuendo de un estudiante de postgrado: camiseta de manga corta, pantalones cortos raídos, y unas sandalias. Nuestro experimento estaba a punto de empezar.

La Etología del mundo de la Moda


Aunque como científicos tendemos a criticar la ropa elegante, sí asumimos que para la mayoría de los especies, la aparencia es una cuestión de vida o muerte. Los animales no someten a sus posibles parejas a entrevistas o a una serie de tests psicotécnicos para evaluar su salud, fuerza, y capacidad de reproducción. Más bien, buscan aquellas cualidades externas que demuestran un estado optimo de salud. En el mundo de los animales, dichas cualidades incluyen tener un pelaje largo y bien cuidado, largas plumas, grandes cuernos o, en el caso del pez espinosillo, el tamaño y la intensidad del punto rojo sobre su vientre.
Los humanos también valoran rasgos parecidos todo el tiempo. Ni la entrevista de trabajo más detallada logra aportar suficiente tiempo o información al entrevistador para que realmente pueda comprobar todos los conocimientos y posibilidades de un candidato. La selección de personal resulta ser un proceso muy subjetivo, basado en toda una diversidad de prejuicios sobre las aparencias que puedan o no estar relacionadas con la capacidad de los candidatos.
Lo bonito de ser humano es que, a diferencia de la mayor parte del resto del reino animal, estamos dotados de pulgares opuestos, un gran cerebro, y la capacidad de comprar a crédito. Con estos instrumentos somos capaces de transformar nuestro aspecto según la situación que se nos presenta, y de influir la opinión que se tenga sobre nosotros. Da ahí surgió la Moda.

¿Estás SEGURO de que necesitas un nuevo traje?

No aprovechar la ropa que ya tenemos es uno de los errores relacionados con la moda más comunes. La mayoría de nosotros tenemos un traje o dos, guardados para una emergencia como una boda o un entierro. Ropa formal que suele estar bien, pero que probablemente ya no nos queda bien. Este tipo de ropa una vez puesto, representa la definición de una imagen desastrosa. No obstante, sí se pueden hacer alteraciones a ropa que ya no nos viene para que vuelva a sentarnos perfectamente. Y esto cuesta solo una fracción de lo que te costaría un traje nuevo.
Tim se trajo dos trajes viejos. Ninguno de los dos le quedaban bien y la parte arriba de ambos parecía demasiado apretado. Desde que compró sus trajes, Tim había engordado un poco y ahora le sentaba mejor un traje de corte más atlético - un traje con una disminución mayor de hombros a la cintura. Nuestro sastre logró soltar la chaqueta y los pantalones de ambos trajes por menos dinero que el coste de un traje nuevo.

Fundamentos del negocio


Escoger un traje para una entrevista puede ser el primer paso en la creación de tu propia colección de ropa. Cada nuevo prenda que compres debería satisfacer tres condiciones básicas:
1. ¿Es apropiado?
2. ¿Es atractivo?
3. ¿Entra dentro de mi presupuesto?
El atuendo apropiado evidentemente depende de cada situación. Para una entrevista formal, normalmente es mejor ir con ropa clásica, buena y algo conservadora. En casi todos los casos un traje oscuro quedará bien. En algunos entornos de trabajo, como la investigación y el desarrollo de las tecnologías de la información, la forma de vestirse en el trabajo diario será mas informal y flexible.
No obstante, es imprescindible demostrar a un posible jefe tu capacidad de vestir para un acto laboral más formal si surge el caso (como la realización de una presentación ante el Vice-presidente mayor de I+D). Los trajes cruzados son más formales - probablemente demasiado para la mayoría de las entrevistas.
La aparencia evidentemente es algo critico. Como ya he destacado, el hecho de si un traje te queda bien o no, puede ser incluso más importante que su color. No intentes ponerte un viejo traje sin llevarlo antes a un sastre para obtener su opinión profesional. En cuanto al color, elige uno conservador - los más oscuros tienden a ser los más formales. Las rayas azul marino y los trajes oscuros son clásicos y muy versátiles. La calidad de la tela es también una consideración importante. El paño de lana fino tiene un toque liso, limpio y es una tela de peso medio que se puede llevar casi todo el año.
El precio suele suponer una preocupación básica para científicos e ingenieros, sobre todo para los que acaban de llegar al mercado de trabajo. Esa preocupación les puede llevar a buscar gangas en las tiendas de ropa, aunque normalmente lo que se compre depende de lo que se paga. Un traje barato puede parecer justo eso; ¡barato! Además, los trajes baratos duran menos tiempo que la ropa de calidad. Algunos grandes almacenes ofrecen descuentos especiales de prendas recién salidas de fábrica. Puedes tener suerte y encontrar un buen traje a un precio asequible, pero la mayor parte de este tipo de ofertas suele ser compuesta de las tallas más difíciles de vender - muy pequeño o muy grande - y el tiempo y precio de adquisición pueden sobrepasar cualquier ahorro. Como Tim descubrió, si eres un principiante, suele ser preferible ir a una tienda con vendedores que son buenos profesionales con un buen gusto y que están dispuestos a encontrar lo que mejor que conviene. No seas tímido en el momento de pedir ayuda.

Camisas


Hay una sorprendente variedad de estilos en camisas de vestir para hombres - cuello de Oxford, cuello de etiqueta, cuello directo, amplio cuello, puños franceses, etc. Los cuellos de Oxford, con el botón abajo, son los más informales; tal vez demasiado informal para algunas entrevistas más formales. Además, las corbatas van mejor con los cuellos sin botón. El blanco es el color de camisa más apropiado para casi cualquier situación, pero azul o marfil también pueden ir bien, dependiendo, evidentemente, del traje y de la corbata.

Corbatas


Una corbata supone el elemento que más variedad y estilo puede proporcionar al imagen. Además, las corbatas tienden a atraer la atención, por lo que es importante escoger una con cuidado. Una corbata te puede costar mas de 100 $, que puede parecer mucho, si no se tiene en cuenta que de ella puede depender el éxito o el fracaso de un traje. Yo prefiero las de seda 100 % para reuniones de trabajo. Hay corbatas de un solo color, corbatas con rayas, y corbatas con diversos estampados. Yo prefiero aquellas tejidos con pequeños puntos o con fulares (pequeños estampados geométricos), con colores que complementan un elemento del traje o de la camisa. ¡Seguro que no hace falta que te diga que no se te ocurre llevar una corbata de Star Trek! Guarda tu corbata de pez, la corbata de Ecuaciones de Maxwell, y su corbata de Bart Simpson para Halloween o para una cita nocturna importante.

Es difícil formar una opinión sobre una camisa o una corbata por separado. Tim y yo logramos sin problemas juntar el traje con la camisa y corbata con el nudo hecho para comprobar cómo quedaba todo el atuendo. A veces me llevo mi traje conmigo cuando voy a comprar corbatas y camisas para poder hacer todas las combinaciones y ver cómo quedan.



Zapatos, cintures y tirantes


Nunca supe valorar la importancia de unos zapatos hasta que empezé a hacer entrevistas de trabajo yo mismo. Entonces comprobé como algunos candidatos que iban muy bien vestidos acababan pareciendo torpes, baratos, y ingenuos porque llevaban unos zapatos sucios y estropeados. Da igual la óptima calidad de tu traje - lograrás dañar totalmente tu imagen si tus zapatos no son de la misma calidad. Los entrevistadores toman nota de estas cosas. Esto no significa que tengas que comprar zapatos nuevos - una limpieza profesional pueden transformar el aspecto de unos zapatos muy usados. Lamentablemente, los zapatos de Tim ya no se podían rescatar, así que además de buscar traje, camisa, y corbata, Tim se fue a comprar zapatos.
Hay una enorme variedad de marcas de zapato, pero los estilos y colores tienden a ser muy limitados. El negro tiende a ser lo más tradicional y versátil. Como muchos de los fabricantes hacen zapatos muy parecidos, normalmente el ajuste y la comodidad determinan la elección.. Tim se probó tantos pares diferentes que hasta Imelda Marcos se hubiese ruborizado sólo de pensar en ello. (Es broma Tim.) Su decisión final no tenía nada que ver con el par que ya tenía. Tim no tenía que comprarse un cinturón, porque el que tenía estaba bien. Si no, le habría sugerido un cinturón de cuero del mismo color que sus zapatos. Tim no quería tirantes para su traje, pero vimos varios que habrían complementado su corbata y traje perfectamente.

A Fitting End


Una vez eligido el traje, Tim acudió al sastre de la tienda para que hiciese los ajustes necesarios. La mayoría de grandes almacenes cuentan con un sastre propio quien hace los arreglos de la ropa adquirida según las preferencias de los clientes. Muchas veces es necesario ajustar la longitud de la manga y el pantalon, y a veces hay que arreglar el ajuste de las chaquetas. Una manga de chaqueta correcta debe dejar ver un par de centímetros del puño de la camisa. Los pantalones pueden tener pliegue o no, y la longitud depende del estilo: tocando apenas, ligeramente o totalmente el zapato. Al recoger tu traje del sastre, tal vez encuentres trocitos de tela del traje en el bolsillo. Guárdalos - podrían ser útiles en el futuro si necesitas hacer alguna modificación.

La transformación


Un corte de pelo y el afeitado completaron la transformación de Tim. Ahora Tim está espléndido. Su traje le sienta perfectamente, su camisa tiene un aspecto firme y limpio, y su corbata añade un toque de color. El atuendo de Tim es perfecto para una entrevista o cualquier ocasión formal de trabajo. ¡Está listo para hacer una gran impresión en el mundo laboral y apuesto a que hasta su tutor no lo reconocería!
Lo mejor de todo es que Tim dice que se siente cómodo en su traje. Como es tan agradable llevarla, la ropa buena puede hacer que uno se siente fantástico además de crear un aspecto fantástico. Y eso produce una sensación de comodidad y seguridad que se hará notar el día de la entrevista, además de cada día en el trabajo.


Hay que cuidar tu nueva inversión


La ropa buena no es barata pero, si tienes cuidado, puede durar muchos años. Limpiala en seco pero con moderación. Si un traje está un poco arrugado, llévalo para ser planchada, pero no lavado. Cuelga tu traje sobre una percha gruesa de madera que mantendrá la forma del hombro. Y jura solemnemente que comprarás hormas para cada par de zapatos formales que compres. Las hormas son aquellas formas de muelles de madera que se insertan en los zapatos para mantener su forma. No amontones los zapatos en el suelo del armario.


Últimos consejos, sugerencias y ayuda


Ir de compras para ropa de trabajo puede parecer desalentador al principcio. Aquí tienes algunos últimos consejos finales para ayudar a hacerte sentir más relajado.

1. Adquirir un libro sobre la moda dentro del mundo empresarial. Ve a la biblioteca o al centro de orientación profesional de tu Universidad y busca algunos títulos relacionados. Por ejemplo, The New Professional Image: From Business Casual to the Ultimate Power Look por Susan Bixler and Nancy Nix-Rice, que incluye consejos sobre ropa formal e informal dentrol del mundo de los negocios. Hay muchos otros libros buenos allí también
2. Recoge unas muestras, como si se tratase de un trabajo de campo. Pasa algún tiempo en un lugar público y observa cómo se viste la gente profesional. ¿Qué es lo que le gusta? ¿Qué es lo que desprecia? Luego, acude a varias tiendas y mira, haz preguntas, y pruebate cosas. No hagas ninguna compra hasta que estés seguro de has visto una variedad de estilos y has desarrollado algunas preferencias.
3. Llévate a un amigo contigo. Incluso el dependiente más dispuesto y amable quiere por encima de todo, tarde o temprano, venderte algo. Un amigo puede darte una segunda opinión de valor.
4. ¡Cuándo llevas un buen conjunto de ropa, asegúrate de que está limpio y bien planchado! 
Como siempre, tus propias historias de éxito en la moda o el fracaso en el
Mundo científico serán bien recibidas.

PETER FISKE


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