¿Cómo ser un buen jefe?

No todas las personas saben ser buenos jefes. Los expertos en psicología laboral señalan que para dirigir a un equipo de trabajo correctamente, el líder debe tener muy desarrollada su inteligencia emocional. Ésta hace referencia a la capacidad de ser autocrítico, de controlar los impulsos y de motivar a los colaboradores, entre otras cualidades.

Distinguir a un buen jefe de uno malo no es nada complicado. "Mientras que el bueno maneja bien el arte de la comunicación, tiene capacidad de escuchar y reclama la opinión de sus empleados; el malo contamina el ambiente laboral, suele echar broncas públicas, realizar comentarios hirientes a sus subordinados y atacar su autoestima"

La receta para ser un buen jefe consta de tres ingredientes fundamentales: saber fijar objetivos claros y relevantes, saber elogiar el trabajo bien hecho y saber llamar la atención de sus colaboradores, cuando sea necesario, en un tono constructivo.

Las personas satisfechas y motivadas trabajan más y mejor. Esta afirmación puede parecer una obviedad, pero sólo se materializa cuando el ambiente de trabajo es favorable para todos los que forman parte de él.

Para ser un buen jefe "uno debe estar bien consigo mismo". Cuando el estado de ánimo de la persona que manda no es el adecuado, "los colaboradores son los que suelen pagar las consecuencias"

"El buen jefe es el que sabe ganarse el respeto desde la amistad, no desde la autoridad". Interesarse de vez en cuando por la vida personal de sus colaboradores es un buen comienzo.


Asumir toda la responsabilidad. 


Cuando dentro de un equipo de trabajo algo no sale como se esperaba, el jefe es siempre el que se las carga. Aunque el error lo haya cometido uno de sus colaboradores. La persona que accede a un puesto de mando tiene que ser "muy consciente" del lugar que ocupa. Aunque delegue en alguno de sus colaboradores parte del trabajo encargado por sus superiores, "el buen jefe es el que se responsabiliza del resultado final"
Para optimizar el rendimiento de sus colaboradores y recibir menos críticas de sus superiores, "el buen jefe tiene que deshacerse de unos defectos muy concretos". Los tres mayores defectos son "la falta de empatía, la falta de ética profesional y la prepotencia". Y es que si el líder de un grupo "se deja llevar demasiado por su ego, perderá capacidad para prevenir los errores que puedan cometer sus colaboradores",  "el buen jefe no sólo conoce sus limitaciones, sino las de las personas que tiene a su cargo".
Las características que un buen líder debe tener, según IESE y el psicológo Nowak son:
  • Asumen sus responsabilidades.
  • Dan ejemplo.
  • Reconocen sus propios errores.
  • Saben motivar y estimular.
  • Saben resolver conflictos.
  • Promueven el desarrollo profesional de sus empleados.
  • Reconocen el trabajo bien hecho .
  • Tratan con respeto y consideración a los miembros de su equipo.
  • Mantienen un buen clima laboral.
  • Saben escuchar y son receptivos a las sugerencias de los demás .
  • Confiar y saber delegar.
  • Tienen autocontrol y manejan la inteligencia emocional.
  • Son justos y equilibrados.
  • Se interesan por los sentimientos de los que trabajan con él.
  • Facilitan la conciliación de la vida laboral con la familiar.
  • No actúan con arrogancia .
Los jefes perfectos no existen, pero los jefes que saben realizar su trabajo sí, especialmente aquéllos que siendo sabios -más que inteligentes-, saben aprovechar las habilidades y destrezas de sus empleados dándoles la oportunidad de desarrollarse, lo que finalmente también beneficia a la empresa.

Referencias


1 comentario:

  1. Muy interesante aporte. El liderazgo es un proceso que implica no solo la capacidad de tomar decisiones, sino la habilidad de desarrollar una cierta estabilidad emocional. Será fundamental adquirir la confianza pero al mismo tiempo el respeto de los dirigidos para que estos desarrollen tareas encomendadas de manera responsable y eficaz.

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