Orígenes de la Miscroscopía en Venezuela









El primer microscopio electrónico (M.E.) que se trajo a Venezuela, fue en el año 1948 y  lo trajo, el para ese entonces Rector de la Universidad del Zulia  Dr. Jesús E. Lossada, quién “… compró un microscopio electrónico y éste permaneció embalado durante mucho tiempo sin que nadie nunca lo pusiese en funcionamiento. El proyecto del Rector era de una avanzada tal que nadie se atrevió a darle apoyo y se olvidaron del equipo adquirido por un Rector visionario que quería desarrollar la Ciencia en su tierra natal [1]”, “…pero no bastó el amor del Rector por su suelo natal y su lago cristal. No aparecieron los hombres que habrían de poner en marcha al microscopio electrónico y así transcurrieron los años…. Permaneció oculto, desarmado, sus lentes electromagnéticas, sus bombas rotatorias, su cableado, escondido de todos, guardado para siempre en grandes cajones de madera debajo del escenario del paraninfo de la Ilustre Universidad…El Rector, claro está, se murió. Cuando encontraron los restos del viejo microscopio sin usar, las piezas estaban tan oxidadas que daban lastima, faltaban cajas y nunca se pudo reconstruir el aparato aquel, ni siquiera para reinstaurar un corpus delicti…” Años más tarde, el Dr. Humberto Fernández Moran, es quien inicia  los estudios de microscopía electrónica en Venezuela, quien al crear el Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales en el año 1950 adquiere microscopios electrónicos de la Siemens, dando así inicio a investigaciones sobre la neurociencia a nivel ultraestructural y por ende de los estudios de microscopía electrónica en el país. 

En el periodo 1948 -1958, el desarrollo de las investigaciones en ultraestructura y microcopía electrónica se limitaron fundamentalmente a los trabajos de investigación que se hacían en el Instituto de los Altos de Pipe. Instituto el cual estaba bajo la dirección del Dr. Fernández Moran. Durante este periodo pocos eran los investigadores que a nivel nacional se dedicaban a investigar en ultraestructura, se podría decir que realmente no existían en el país, otros  laboratorios de investigación dedicados a la investigación en el campo de la microscopía electrónica.
En el período 1958-1968, con la fundación del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), se inició una fase importante del desarrollo de la microscopia electrónica en Venezuela, al entrar en funcionamiento algunos nuevos microscopios electrónicos de grupos de investigación en: Fisiología y neurofisiología, Virología y Patología Experimental, entre otros grupos que inician y fomentan la formación de estudiantes graduados dedicados a proyectos de investigación en temas diversos en el área de la biomedicina. Estos estudiantes serán quienes vendrán, posteriormente, a conformar esa masa crítica de investigadores que desde el IVIC inician su diáspora en el país, conformando grupos de investigación en la Universidad del Zulia (LUZ), la Universidad de Los Andes (ULA), la Universidad Central (UCV), en el Hospital Militar, en el Instituto de Dermatología UCV, y en el Instituto de Patología del Hospital Vargas. 

Hay que reconocer el importante y tesonero esfuerzo en la formación de estos nuevos investigadores realizado por los Drs. Carbonell, Imaeda, Gloria Villegas, Bergold, Ogura, entre otros. 

Entre los investigadores que para esa época iniciaron ese proceso de conformación de laboratorios de investigación en ultraestructura en el país destacan los Drs. Orlando y Haydee Viloria de Castejón y Jorge García Tamayo en el Zulia, el  Dr. Fortunato Rosa en la UCV, el Dr. César Alemán en el Hospital Vargas, el Dr. Leandro Potenza en el Hospital Militar y quien les habla en la ULA.  En todas estas regiones se conformaron o bien laboratorios, unidades o centros de microscopía electrónica. Y fueron estos investigadores quienes fundaron e iniciaron el desarrollo de los estudios e investigaciones en ultraestructura  en esas regiones del país.
Es interesante  resaltar el siguiente hecho. En el año 1968, le toca a otro Rector, también zuliano y nacido en la cañada, (Maracaibo), ser el propulsor de los estudios de microscopía electrónica y ultraestructura en la región de los andes, se trata del Dr. Pedro Rincón Gutiérrez “Rector de Rectores”, hombre visionario y de progreso, que facilita, promueve y en su rectorado se adquiere el primer microscopio electrónico de la región de los Andes, el cual fue instalado en el Centro de Microscopía Electrónica, centro el cual fue inaugurado el 21 de setiembre de 1968, es decir, este año dicho centro está cumpliendo 40 años de fundado. Centro el cual fue planificado, organizado y puesto en funcionamiento, por quien esto les está contando.

Entre los años 1968 al 1978 el crecimiento y desarrollo de los grupos de investigación continuó y nuevos equipos de microscopía electrónica fueron incorporados así en la UDO, en SIDOR, en la UCV: en las Facultades de Medicina, de Odontología, y en la Facultad de Ciencias y muy pronto se pudo notar los resultados de este crecimiento, representado el mismo en el número de  publicaciones que a nivel nacional e internacional se fueron registrando, así, como también, la participación en reuniones científicas nacionales y del extranjero...

La Sociedad Venezolana de Microscopía Electrónica (SVME), se funda en octubre de 1971, nace en un momento donde a nivel del país se esta gestando la conformación y crecimiento de una masa crítica de investigadores que busca organizarse e ir más allá de la ASOVAC, y poder así crear un espacio propio de fomento, discusión, trabajo y desarrollo de la microscopía electrónica en el país. Siendo el Dr. José Antonio Serrano, el elegido para coordinar la organización, la cual se fundó en un aula de la Facultad de Odontología, que se usaba el Centro de Microscopía Electrónica de la ULA para dictar sus cursos y conferencias. Los objetivos de la sociedad se fundamento en organizar y reunir en un censo a todos los investigadores y técnicos activos, para fomentar la organización de actividades conjuntas, organizadas por los diferentes grupos de trabajo. Es importante resaltar que tanto los centros de microscopía electrónica de la UCV, del IVIC, de LUZ y la ULA mantenían una muy activa organización y programación de cursos de tipo introductorio a la microscopía electrónica, así como, especializados, en diversas técnicas de estudio en ultraestructura, fundamentalmente de biología celular y molecular.

Además de censar a los miembros a nivel nacional, se trabajó para organizar la Sociedad Latinoamericana de Microscopía Electrónica (SLME). En ese entonces el Dr. Castejón y el Dr. Serrano realizaron una gira de visita a los laboratorios e investigadores en microscopía electrónica,  activos en Latinoamérica. Así pues fue creada y fundada en Maracaibo, durante el primer congreso latinoamericano de microscopía electrónica, la Revista de Microscopía Electrónica órgano oficial de estas dos nuevas sociedades, tanto de la Venezolana, como de la Latinoamericana.
La primera junta directiva de la SLME estuvo constituida por: El Dr. Orlando Castejón (Presidente), Dr. V. Valeri (Vicepresidente) y Dr. José A. Serrano (Secretario General). Y un Consejo Directivo, conformado por los Drs. G. Jaim-Etcheverry (Argentina), V.Valeri(Brasil),J.Pereda Tapiol (Chile), J. Ospina (Colombia), Odelsa Ancheta (Cuba), S. Brooks (Jamaica), A. Martínez-Palomo (México), S. Recavarren (Perú) y J.R. Sotelo (Uruguay).
Durante el primer evento latinoamericano,  tuvo lugar, de manera conjunta el primer congreso venezolano de ME. Enmarcada en esta reunión se organizó la primera exposición de equipos de ME y otros accesorios, así como de  materiales de preparación y de estudio en microscopía electrónica, que se presentaba en el país. Así mismo se fundó la revista de ME bajo la coordinación del Dr. Serrano, sólo logró que se publicaran cuatro números, uno donde se publicaron los resumes del primer congreso latinoamericano de microscopía electrónica, un segundo número que recogió algunos de los trabajos presentados en los simposios del congreso de Maracaibo, un tercero que recogió los resúmenes del congreso latinoamericano de microscopía electrónica de Chile y un cuarto que se título Revista de Microscopía Electrónica y Biología Celular y en el cual se publicaron los resúmenes de la reunión de la SLME en Mendoza, Argentina. La revista logro ser reconocida por el Current Contens y otros sistemas de referencia bibliográfica, tanto nacionales, como internacionales, ésta, no logró sobrevivir, pues la ayuda oficial no se manifestó, los primeros números fueron financiados por las compañías productoras de equipos y accesorios de microscopía electrónica presentes en Latinoamérica.
En  el periodo 1970 al 1980  se dio un gran auge de la investigación en ultraestructura, en varios centros  y laboratorios de  microscopía electrónica se fomentó la realización de cursos de tipo intensivo de duración de una a dos semanas, cursos introductorios a la microscopía electrónica y la ultraestructura, así como cursos en áreas del conocimiento de la biología celular y molecular aplicando técnicas para microscopía electrónica. Como ejemplo se puede describir que en el centro de microscopía electrónica de la ULA, se dictaron cursos introductorios, conferencias dictadas por distinguidos panelistas, tales como: los Drs. Hans Moor, sobre congelación y fractura  a bajas temperaturas, Arnold Seligman sobre histoquímica técnicas para microscopía electrónica, Bárbara Hamkalo sobre citogenética molecular,  fue el primer curso que en Venezuela se dictó sobre la visualización del genoma con las técnicas desarrolladas, para la época, por Miller de los laboratorios Nacionales de Oak Ridge de los EE.UU. Así mismo se organizó y publicó con la colaboración de varios investigadores nacionales y del extranjero un Manual  y un Atlas de microscopía electrónica, primero en su género en el país. Desde el CME de la ULA y con la participación de los miembros de la junta directiva de la SVME se continuó impulsando las reuniones anuales de la sociedad, tanto de la venezolana, como de la latinoamericana apoyando y participando de manera activa en las reuniones del Brasil, Chile y de la Argentina.
Es interesante resaltar que luego de este periodo de auge de los grupos de investigación en ultraestructura en el país, se siguió un periodo de decadencia de esta actividad, época donde varios laboratorios cerraron o se dividieron y varios equipos de microscopía electrónica fueron o bien abandonados en su mantenimiento o trabajaban con muchas deficiencias en su funcionamiento, la ayuda económica escaseaba tanto por parte de los entes promotores de la investigación en las universidades, como a nivel nacional, un ejemplo de ello fue el sucedido en la Unidad de Ultraestructura de la Universidad Centro Occidental “Lisandro Alvarado”, donde el microscopio electrónico por problemas muy simples no se logró poner en servicio y este laboratorio fue desplazado por el de  biología molecular, en donde se dejo de realizar investigaciones en ultraestructura. En  esa época, se dio un gran auge de las investigaciones en biología molecular y la moda se traslado al desarrollo de esta disciplina de la biología y se pensó que con estas nuevas tecnologías se podrían resolver todos los problemas del conocimiento necesario para dilucidar los misterios del funcionamiento celular, los biólogos moleculares  se dieron cuenta que podían ver un gran mapa de la ciudad celular y tisular, pero no podían localizar la correlación morfología-función.
Han pasado los años y se ha ido dando una fusión y cooperación necesaria entre la biología molecular y la morfología, con el uso de la microscopía de luz confocal, la fotónica, la microscopía electrónica ambiental y la de transmisión.

[1] García Tamayo J., “La entropía Tropical”. 2003, Ediluz.
Texto suministrado por el Dr. José Antonio Serrano (Agosto, 2010)

No hay comentarios:

Publicar un comentario