Nanotecnología y Economía: estrategias de futuro


Algunas reflexiones sobre la nanotecnología, su impacto económico y las estrategias de futuro


Los científicos están dando grandes pasos en el estudio de los fenómenos a nanoescala  y en el intento de obtener un mayor control sobre la materia. La nanotecnología permite a los científicos manipular la materia orgánica e inorgánica átomo a átomo o molécula a molécula. La “nanociencia” representa potencialmente una revolución en la construcción de dispositivos con precisión atómica. Esto es, la posibilidad de abordar la construcción de nuevos materiales a través del tratamiento de los átomos y las moléculas como si fueran “bloques de construcción”.
La nanociencia no debe interpretarse como un paso más hacia la miniaturización. Representa potencialmente la posibilidad de lograr una convergencia de la física cuántica, la biología molecular, la química, las ciencias de la computación y la ingeniería.
La nanociencia y la nanotecnología se espera que revolucionen la ciencia y la sociedad. Las aplicaciones en este campo tienen el potencial de transformar la medicina, la biotecnología, la agricultura, la industria manufacturera, la ciencia de los materiales, la industria aeroespacial, las tecnologías de la información y las telecomunicaciones, por nombrar tan sólo algunos sectores más afectados. 

El planteamiento general: la ciencia, la tecnología y la economía del conocimiento


La rápida evolución y crecimiento de la tecnología avanzada se ha convertido en una pieza clave para el fomento de la innovación competitiva, la aparición de nuevos negocios y perspectivas de progreso para aquellos sistemas económicos que se esfuerzan en ser protagonistas en la era de la globalización y el conocimiento.
El mapa del genoma humano, la clonación, los superordenadores e Internet se ha sucedido de forma paralela en muy breves periodos de tiempo. Hoy las nuevas tecnologías de la información  representan ya más de una tercera parte del PIB de algunos países entre los que se encuentran los EE.UU.

Estamos entrando en una época acelerada impulsada por la tecnología con proyectos e iniciativas empresariales que generan  un importante valor económico. Nos encontramos en medio de grandes cambios en los sistemas económicos impulsados por el acelerado crecimiento exponencial de las Nuevas Tecnologías. En este marco debe ser entendida la nanotecnología, esto es, una continuación, en la aceleración de la tecnología avanzada y tal vez, lo más importante, que podría tener la capacidad de transformar la futura economía global.
Hay muchos países y analistas que no han dudado en comprender que la nanotecnología puede convertirse en una pieza estratégica  indispensable para la competitividad de un sistema económico. Hasta tal punto que podrá determinar la viabilidad y la riqueza de las naciones, las organizaciones y las industrias en un futuro no muy lejano.
Hace diez años Estados Unidos parecía el único preocupado por esta cuestión. Hoy hay una curiosa mezcla de países en la que Europa parece rezagada (pese a las recientes apuestas contempladas en los últimos Programas Marco). China, India, Japón, Australia, Israel, Corea, más recientemente Rusia, forman parte de aquellos países que parecen concienciados de las ventajas de apostar por este sector de futuro.

La nanotecnología puede impulsar la prosperidad y la competitividad global

Los economistas y los especialistas en prospectiva han tenido poca capacidad para identificar los impactos derivados de la evolución reciente de las nuevas tecnologías en la economía y en las empresas. Contamos con muchos tópicos y  previsiones poco precisas para identificar escenarios muy relevantes para el futuro.

La experiencia reciente muestra que ha habido una muy escasa capacidad para pronosticar con precisión innovaciones, como de la Internet, las comunicaciones inalámbricas, o el mapa del genoma humano. A veces, la ciencia ficción se ha aproximado más a la realidad que las previsiones de economistas o de científicos de otras especialidades.
Es el caso ya de la nanotecnología cuya presencia mediática ha alimentado más la imaginación que los pronósticos serios y las estrategias válidas para las empresas y para los países.
La nanotecnología es fundamental dado que puede proporcionar herramientas potentísimas para los ingeniero inorgánicos y orgánicos que pueden ser capaces de propiciar una reorganización de la sociedad, las empresas y la estructura de nuestras economías.  
James Caton[i] sostenía ya en 1999 que la nanotecnología afectaría a todas las vertientes de la economía: salarios, empleo, inputs, fijación de los precios, capital, tipos de cambio, monedas, mercados, la oferta y la demanda.  La nanotecnología podría impulsar la prosperidad económica o, al menos, ser un factor favorable en la configuración de la productividad y la competitividad mundial.
Una segunda revolución industrial. Este es el diagnóstico de muchos especialistas que se esfuerzan en desvelar el alcance e impacto de la nanotecnología en la actividad económica. El suministro de inputs radicalmente innovador, la automatización de procesos  complejos afectaría al inmensa mayoría de la industrias de las cadenas de abastecimiento, canales de distribución, cadenas de valor, etc. etc. Obviamente esto llevaría consigo la crisis y desaparición de numerosas actividades productivas tradicionales y, en principio, previsiblemente en espacios de tiempo muy reducidos.

Muchos sectores productivos y con ello países enteros podrían experimentar convulsiones importantes en sus sistemas económicos y la necesidad e adoptar cambios drásticos a efectos de garantizar su competitividad dentro de las exigencias de una economía global.
Todo esto en un marco de beneficios y riesgos sociales de una gran entidad que exigirían una administración diligente de ambos.

Estar preparados y protagonizar la revolución de la nanotecnología


En la nanotecnología, como ha sucedido en otras olas tecnológicas,  unos países irán a remolque de otros. Pero será imposible que sus efectos no le afecten tanto en positivo como en negativo.
En todo caso y dada la entidad de los impactos potenciales de la nanotecnología parecería desde todo punto de vista necesario e imprescindible que un país protagonizara y desarrollara todas sus capacidades en este campo
¿Qué medidas y políticas deberían adoptarse? ¿Cómo puede un país para protagonizar una revolución de tal entidad? ¿Qué tipo de transformaciones y adaptaciones tendrán que producirse?
Algunos expertos vienen reclamando planes en los que se contemplen múltiples escenarios. Habría que prever como afectarían las innovaciones fundamentales derivadas de la nanotecnología a mercado inmaduros y a sectores frágiles y en general a empresas poco preparadas para cambios importantes y rápidos derivados de la transformación industrial

Nanotecnología a corto y largo plazo


La dimensión temporal es una variable clave en el tema que nos ocupa. La nanotecnología molecular no parece que pueda ser una realidad a corto plazo, señalan un gran número de expertos. Hay una división de opiniones  entre los seguidores de Eric Drexler (NASA MIT, Foresight Institute, Nanorex...)  y los que asumen las críticas de Richard Smalley (Premio Nóbel 2001) mucho más escépticas y que relegan las posibilidades de avanzar a corto plazo en términos relevantes.

Sin embargo los equipos de investigación resuelven incógnitas parciales lentamente que ayudan a comprender las leyes que rigen en el ámbito del nanoespacio. Un día se habla de un interruptor de procesos, otro día de un nanovehículo de transporte a nanoescala, otro de nuevas propiedades físicas que rigen en ese terreno... haciendo posible una familiarización de las reglas que rigen en esta desconocida dimensión.
Si la nanotecnología molecular –en el sentido apuntado por Drexler- empezara a ser realidad antes de los plazos previstos por los más escépticos, quizás los gobiernos tendrían serios problemas derivados de la entidad de los impactos de lo nano en sus respectivos sistemas económicos. The Center for Responsible Nanotechnology(unido indirectamente a Drexler) hace referencia explícita a los efectos de la nanoproducción masiva lo que llevaría a la desaparición de numerosísimas líneas de producción de productos no fabricados con nanotecnología que dejarían de ser competitivos, así como las enormes reducciones de empleo que se derivarían de los mismos, o la estructura monopolística potencialmente ligada a estos grandes saltos tecnológicos. Muchas de nuestras infraestructuras económicas quedarían obsoletas en muy poco tiempo.
La entidad de estos riesgos bien merecería que los países y gobiernos hicieran algún ejercicio de prospectiva y cualquier atención hacia la nanotecnología quedaría más que justificada.  Pero seamos realistas, en el corto y medio plazo, aun sin el concurso de una nanoproducción masiva, hay bastantes razones para apostar e ir familiarizándonos con la nanotecnología.
En todo caso los científicos siguen trabajando con instrumentales que les permiten obtener éxitos parciales con las nuevas herramientas derivadas de la observación a través de las nuevas técnicas instrumentales (microscopios de efecto túnel) capaces de revelar la estructura atómica de las partículas.
La nanotecnología da pequeños pasos a base del descubrimiento de nuevas propiedades de determinadas nanopartículas o la fabricación de nuevos materiales con propiedades realmente prometedoras como es el caso de los nanotubos.
Los descubrimientos actuales permiten avances importantísimos. La industria de la computación, la alimentación, la medicina, la energía, el textil, la industria ligada a la defensa, los artículos deportivos de alto rendimiento, la industria del automóvil, la construcción, el agua, el tratamiento de residuos... son algunos de los sectores que empiezan a ver aplicaciones relevantes e inversiones productivamente rentables.
Incluso dando por hecho que el hoy rompecabezas de la nanotecnología molecular haga una utopía el potencial de la robótica a nanoescala (nanomáquinas), las previsiones más serias de la nanomedicina (imágenes, diagnóstico, tratamiento selectivo y por objetivos de cuerpos celulares enfermos como el cáncer, etc.) o de la miniaturización de industria de la computación ya de por sí justificarían apuestas decididas.
La nanotecnología puede ser un ejemplo a medio plazo de la rentabilidad de la sociedad del conocimiento. Fuertes inversiones en I+D pueden propiciar progresivamente en el actual panorama económico una más economía fuerte que vaya dando forma a nuevos sectores productivos e infiltrándose intersectorialmente para ganar competitividad internacional.  Es un bien entrenamiento para posicionarse dentro de las reglas de la sociedad del conocimiento. 
Hoy puede decirse respecto de Internet que no todos los países, los sectores o las empresas han aprovechado uniforme u homogéneamente sus potencialidades. Hace bien poco se hablaba de la ventaja competitiva que suponía para la Banca de determinados países la adopción de las nuevas tecnologías e Internet.
Incluso, tras inversiones muy potentes de operadores nacionales (Telefónica con Terra es un ejemplo entre muchos otros), la mayoría de los países se han quedado fuera del gran mercado de Internet que hoy constituyen las grandes empresas que absorben la totalidad servicios más relevantes del mercado actual (Google, Microsoft, Yahoo, Ebay).
Pero quizás es más inquietante la falta de reflejos del conjunto de determinados sectores y empresas a la hora de utilizar sus herramientas para ganar productividad y competitividad. En sus conjunto hay países que son conscientes de que no han sabido aprovechar o maximizar las ventajas derivadas de la llegada de la sociedad de la información[ii].
Con la nanotecnología puede pasar lo mismo. Los riesgos derivados de no prepararse  
absorber un razonable protagonismo en el ámbito internacional y familiarizarse con sus beneficios y peligros son importantes. 

En algunos países hay instituciones privadas y públicas que se están movilizando para profundizar en los beneficios y riesgos asociados a la nanotecnología así como en las estrategias para abordar su enfoque y desarrollo.

En Estados Unidos el Institute for Global Futures de J. Canton llevó a cabo en 1999, a través de financiación privada, una evaluación que tendría la nanotecnología en los negocios  Se llevaron a cabo numerosas entrevistas a personas vinculadas a una amplia gama de negocios en sectores ligados a: atención de la salud, industrias manufactureras, medicina, tecnologías de la información, bienes de consumo, turismo y ocio y servicios.
Este estudio identificó un nivel de conciencia y de conocimientos generales muy bajos. Menos del 2% señalaron que pensaban que sabían lo que era la nanotecnología. Otro 2% indicaron que habían oído hablar de la nanotecnología pero que no podían explicar lo que significaba.  Sin embargo el 80% de los encuestados estaba de acuerdo en que se trataba de una tecnología que tendría un enorme impacto en sus negocios cuando se les daba información sobre la misma. El 45% de los encuestados expresaron interés en aprender más acerca de la nanotecnología.
Quizás esta toma de conciencia en países como España, México, Argentina o Brasil sea la misma que en Estados Unidos en 1999.
Desde entonces en algunos países han proliferado iniciativas, programas, centros especializados cuya principal misión es fomentar el conocimiento y la toma de conciencia de los beneficios, riesgos, impactos asociados a la nanotecnología.
En esta línea cabría situar The Center for Responsible Nanotechnology, dirigido por Mike Treder en Estados Unidos y en cuyo consejo asesor está, entre otros el propio E. Drexler. En otros países como el Reino Unido se creó una comisión formada por los especialistas de mayor prestigio me impulsada por la Royal Society and the Royal Academy of Engineering[iii],

Nanotecnología escenarios económicos: cómo preparar a los países

Un aspecto importante es cómo pueden prepararse los países para afrontar con éxito los  retos de la nanotecnología. No sería descabellado hacer un ejercicio de prospectiva en este tema considerando escenarios distintos en los que se simularan hipótesis de partidas diferenciadas. Esto ya de por sí favorecería la toma de conciencia y el debate de las potencialidades, beneficios y riesgos de la nanotecnología, así como de las alternativas para su asimilación y correcta administración.
Además la ventaja de este tipo de ejercicios es que permiten ajustar sus planeamientos y alcance conforme se actualice la información, así como las estrategias: iniciativas, regulaciones, medidas, inversiones...  esto es de la mayor importancia, puesto lo que ahora vemos todavía como una realidad muy lejana, puede ser un problema de una envergadura desorbitada en apenas dos o tres décadas.
En estos escenarios a largo plazo sería interesante plantear aspectos tales como[iv]:
  • Grado de integración de la nanotecnología con la economía
  • Respuestas a través de  la eficiencia en la planificación estratégica de los sectores. Problemas derivados de una insuficiencia de la planificación estratégica.
  • Inversiones privadas. Reacción cultural y social a la inversión.
  • Educación, la educación y la formación integrada de los recursos. Inversión en capital humano. Especialización y captación de talentos.
  • Mercado de trabajo, nuevos empleos y desempleo
  • Políticas gubernamentales. Planes y aceleración de las políticas nacionales de I+D. Colaboración del gobierno y la industria
  • Entorno global. Liderazgos internacionales y mercados clave.
  • Beneficios derivados de la nanotecnología, productividad impactos sociales y  mejoras en la calidad de vida.
  • Cuadro macroeconómico PNB, Índices de productividad, Comercio mundial, crecimiento económico sostenible, el liderazgo mundial de patentes; competitividad internacional, apuestas inversoras de otros países.
  • Fondos de capital riesgo, inversión en I + D; Compromisos de la inversión en la política nacional de la nanotecnología.
  • Feedback y retroalimentación de las perspectivas futuras.
  • Sectores e industrias clave que representan un aumento de las inversiones y las innovaciones. Organización de la industria nacional para la gestión de un cambio acelerado. Políticas de coordinación permanente con todos los sectores
  • Liderazgo mundial y Política internacional: potenciación de la del tercer mundo y los países en desarrollo.

Cabría concluir que resulta imprescindible la predisposición de una nación para preparar a gran escala un cambio económico de extraordinaria entidad.  Es una difícil y compleja tarea. No obstante, aquellos países más preparados y conscientes de la revolución nanotecnológica estarán en mejores condiciones para velar sobre la futura riqueza de sus naciones y la sostenibilidad de su crecimiento, sin duda moldeado a través de un nuevo modelo difícil de improvisar.

Coordinar esfuerzos, planificar estratégicamente, establecer escenarios que posibiliten una mejor capacidad de adaptación,  son tareas realmente importantes si nuestras economías quieren mirar al futuro con confianza y capacidad de explotar sus potencialidades.
En realidad la nanotecnología representará un paso de gigantes en nuestra capacidad de  gestionar cambios a gran escala con retos complejos y muy estimulantes desafíos. 

El desarrollo de la computación y las telecomunicaciones y los enormes impactos en nuestras economías y vidas en general es sólo un leve anticipo de futuros cambios de una complejidad y entidad infinitamente superiores.
Los países harían bien activar a sus empresas y fomentar una conciencia social para prepararse para el futuro.

Globalización y nanotecnología


La globalización actual está caracterizada por un conjunto de problemas acuciantes de difícil resolución. Desde crisis y turbulencias financieras exportadas desde los países más avanzados hasta relaciones de intercambio desigual, fuertes tensiones migratorias, debates sobre el crecimiento sostenible, cambio climático, reducción de la pobreza, desigualdades, agresiones al medio ambiente.. Junto a nuevas áreas emergentes China. India, Asia, que pueden reconfigurar el mapa geopolítico sus equilibrios actuales.

La globalización potenciará los efectos y rápida difusión de la revolución nanotecnológica. ¿Es importante estar preparados?

Andrés Pedreño Muñoz


Notas
[i] CEO de Institute of Global Futures y asesor de tres la Casa Blanca durante tres administraciones diferentes,  o instituciones de prestigio como la National Science Foundation  y el  MIT's Media Lab, Europe.
[ii] Incluso esto lleva a apuestas a de tiempo realmente pintorescas, como la propuesta del gobierno francés para crear un buscador que compita con Google, o al creación de una gran biblioteca europea todavía sin empezar, mientras Google digitaliza cada día miles de libros.
[iii] . La opinión pública se hizo un maplio eco de esta noticia, ver por ejemplo The Guardian y de la propia Royal Society and the Royal Academy of Engineering, vernanotec.
[iv] Algunos se plantearon en el estudio citado del IGF.

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