El machismo en la ciencia

Artículo destacado
Por Luis L.


* (Columnista invitado por "Ciencia y Conciencia")
Jocelyn Bell Burnell
Hace unos días hablé con una amiga que está trabajando en los Estados Unidos, y me ha contado algunas historias personales de terror por las que ha tenido que pasar en su trabajo en uno de los laboratorios de biología molecular más grandes y prestigiosos deNorteamérica. Su "pecado": ser mujer, y para colmo, muy bonita, me consta. Aún se tiene la idea de que las mujeres bonitas no deberían dedicarse a la ciencia, y si lo hacen, deberían hacerlo como objetos decorativos. Le ha costado un esfuerzo enorme a mi amiga lograr que la tomen en cuenta. Ha tenido que trabajar más del doble que sus pares masculinos, y aún así le roban los créditos por su trabajo intelectual.
Me contó por ejemplo que ella tuvo una idea genial, pero como estaba trabajando en otra cosa, le transmitió su idea a un colega para que la realizara. No sólo desarrollaron su idea, sino que como consecuencia de su propuesta científica se publicó un artículo en una muy prestigiosa y conocida publicación científica, la Revista Science. Se le daba todo el crédito a todos los involucrados en el proceso del proyecto científico: desde el barrendero, pasando por el encargado de hacer el café, hasta llegar al encargado del mantenimiento de los instrumentos científicos. Pero de ella, ni una palabra.
Y después dicen que los latinos somos machistas. Traté de consolarla, poniéndole ejemplos de grandes mujeres que se vieron relegadas por su condición de género. Ya sé que eso no sirve de a mucho, pero por lo menos así no se sentiría tan sola, pensaba yo. Algunos de esos ejemplos siguen a continuación, aunque con toda seguridad existen muchos más, pero no los menciono porque son tantos que no acabaríamos el día de hoy. Veamos tan sólo algunos ejemplos:

Cecilia Payne-Gaposchkin (1900-1979)

Cecilia Payne Gaposchkin
Cuando terminó su doctorado en 1925, propuso que todas las estrellas están compuestas de hidrógeno y helio, principalmente. Los astrónomos críticos de tan “absurda idea” -todos varones, obviamente-, se rieron de ella, hasta que cuatro años después, sus teorías científicas fueron confirmadas por un astrónomo de género masculino. Por cierto, fue la primera mujer en convertirse en profesora de la Universidad de Harvard.

Lise Meitner (1878-1968)

Lise Meitner
De origen austriaco y ascendencia judía, la Meitnerlogró escapar del régimen nazi en 1938, cruzando la frontera hacia Suiza. Fue ella quien realizó los cálculos físico-matemáticos que llevaron al descubrimiento de lafisión nuclear. Sin embargo fue a su colaborador, Otto Hahn -quien permaneció en el “Tercer Reich”-, a quien se le otorgó el premio Nóbel de química en 1944. A ella ni la nombraron. Para mí esa fue una de las mayores injusticias de la Academia Sueca que otorga el premio Nóbel. Finalmente, se honró tardíamente a la Meitner en 1977, nombrando al elemento químico de número atómico 109, como “meitnerio”. Esto se logró gracias a una gran cantidad de personas con conciencia que sentían vergüenza ajena por ese error histórico.

Emmy Noether (1882-1935)

Emmy Noether
En mi opinión, uno de los peores defectos de Albert Einstein fue que nunca le quiso dar crédito a nadie por sus teorías o contribuciones a la ciencia, más que a sí mismo. Pero si no hubiese dispuesto del conocimiento sobre el"Teorema de Noether", no hubiese jamás podido realizar sus descubrimientos. Ese teorema es la piedra angular de la física cuántica. No se le ha dado suficiente crédito aEmmy Noether por su contribución a la física. De hecho, la mayoría de personas involucradas en este campo de la ciencia creen que la mecánica cuántica fue inventada exclusivamente por hombres. Casi nadie la conoce.

Chien-Shiung Wu (1912-1997)

Chien-Shiung Wu
De todos estos ejemplos de discriminación científica contra la mujer, el de ella es uno de los peores. Hasta 1957 se pensaba que las fuerzas de atracción de la materia eran siempre simétricas. Y se creía que la física de partículas se regía exclusivamente por una ley conocida como la “Simetría CP”. Ella descubrió que esa regla no se cumple en las “interacciones débiles” de la materia. Es una excepción de la regla, que niega la universalidad de la misma, pero más importantemente, es fundamental para la cosmología moderna, porque explica por qué habría un exceso de materia sobre antimateria, noción indispensable en la teoría del Big Bang. Dos pupilos suyos, y ayudantes en su investigación, llamados Chen Ning YangTsung-Dao Lee –de sexo masculino-, recibieron el premioNóbel por este descubrimiento. Eran también los científicos más jóvenes en recibir este reconocimiento.

Rosalind Franklin (1920-1958)

Rosalind Franklin
Este me parece el peor caso de todos. La doble hélice del ADN se ha convertido en un objeto de culto en Occidente. Y cuando se habla de genética, todos piensan en la doble hélice. Rosalind era una muchacha alegre, cuyo mayor hobby era coleccionar chistes. Se cuenta que ella pasaba horas contándolos. Y fue la primera persona a la que se le ocurrió utilizar la cristalografía de rayos X en tejido vivo para ver como era la forma de las proteínas. A principios de los años cincuenta ella aplicó esta técnica para inferir la doble estructura helicoidal del ADN. Dos colegas suyos, de apellidos Watson y Crick respectivamente, se robaron sus imágenes, sin que ella lo sospechara. Luego la Franklin se enteró de esto a través de revistas científicas. Y quedó perpleja, naturalmente. Les reclamó a Watson y Crick por esa jugada por debajo de cuerda, y el que no la incluyeran como coautora en su famoso artículo. Después de esto el otrora humor jovial de esta científica brilló por su ausencia, y el engaño le amargó por el resto de su existencia. Finalmente murió de cáncer de los ovarios en 1958. Cuando le dieron el premio Nóbel finalmente a Watson y Crick en 1962, nadie la nombró.

Jocelyn Bell Burnell (1943-2004)

Jocelyn Bell
Fue la esposa de otro célebre científico, John Bell, el creador de la “Inecuación de Bell”. Las investigaciones de esta mujer refutaron nada más ni nada menos que algunas de las teorías desarrolladas por Albert Einstein, de cuando éste último se encontraba al frente del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear, antes Consejo Europeo para la Investigación Nuclear). Pero además construyó un radiotelescopio con sus propias manos, y con el cual descubrió las estrellas pulsares –ver artículo deequinoXio de la semana pasada-. A pesar de su gran descubrimiento, se le consideró “demasiado inexperta”para recibir el premio Nóbel, que le fue otorgado finalmente al tutor de su tesis, Anthony Hewish, en 1974. Años más tarde Hewish se referiría a ella como (coño, oigan bien la vaina) “una buena chica que sólo cumplía con su trabajo”.

*El autor es dueño del blog venezolano OPUS CRISISLas opiniones aquí expresadas son responsabilidad del autor.


NOTA DEL EDITOR DE CIENCIA Y CONCIENCIA: Metiéndole la cucharada a este polémico artículo de Luis L., hallé una cita textual sobre el tema, que viene como “anillo al dedo”, y complementa de alguna manera la opinión expresada por el columnista invitado:

“Algunos estereotipos se producen como resultado de no controlar las variables, de olvidar qué otros factores podrían estar en juego. Por ejemplo, antes no había prácticamente ninguna mujer en la ciencia. Muchos científicos varones eran terminantes: eso demostraba que a las mujeres les faltaba capacidad para hacer ciencia. (..) ¿De qué datos carecían pues todos aquellos científicos famosos de las décadas de los cincuenta y sesenta y anteriores para pronunciarse de manera tan autoritaria sobre las deficiencias intelectuales de las mujeres? Sencillamente, la sociedad impedía que las mujeres entrasen en la ciencia y luego se las criticaba por ello confundiendo causa y efecto.”
Carl Sagan“El mundo y sus demonios” –Capítulo 23- “Maxwell y los bichos raros”. Primera edición. Editorial Planeta. Barcelona, 2000.

http://equinoxio.org

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