"EL TECHO DE CRISTAL"


“Se denomina así a una superficie superior invisible en la carrera laboral de las mujeres, difícil de traspasar, que nos impide seguir avanzando. Su carácter de invisibilidad viene dado por el hecho de que no existen leyes ni dispositivos sociales establecidos ni códigos visibles que impongan a las mujeres semejante limitación, sino que está construido sobre la base de otros rasgos que por su invisibilidad son difíciles de detectar.”
También se suele conocer como “suelo pegajoso” que agrupa las fuerzas que mantienen a tantas mujeres atrapadas en la base de la pirámide económica.
Ese famoso techo de cristal que impide a las mujeres alcanzar las metas profesionales para las que están preparadas parece invisible, pero las estadísticas demuestran que existe; es decir, es un término enigmático, secreto, indetectable, pero cuyo resultado es cuantificable, y real: la no existencia de mujeres en los vértices jerárquicos de las organizaciones.
En cuanto a las causas de la escasez de mujeres en el ámbito científico, estas son heterogéneas y variadas. Van desde el famoso “techo de cristal” hasta la falta de patrones femeninos sólidos. - Falta de seguridad a la hora de desarrollar la labor científica, normalmente poco potenciadas desde pequeñas. - La más conocida de todas, aunque como se observa, no la única: mayor responsabilidad en el cuidado de los hijos, el hogar y las personas mayores de la familia. Al dejar su labor de investigación o docencia, la vuelta al trabajo se convierte en una difícil tarea. El tiempo que permanecen alejadas del trabajo es también pérdida de tiempo y conocimiento de las últimas tecnologías y avances. - El famoso techo de cristal que se erige como barrera que impide a las mujeres ascender en su labor profesional y las condiciona en su vida laboral. Su carácter de invisibilidad viene dado por el hecho de que no existen leyes ni dispositivos sociales establecidos ni códigos visibles que impongan a las mujeres semejante limitación. Su preeminencia radica en que sus rasgos son difíciles de detectar y por tanto, de combatir. Muchas de las interpretaciones que los estudios internacionales atribuyen al techo de cristal subyace en una estructura y un pensamiento machista que se ha sedimentado a lo largo de los años como algo inconsciente. - Otro de los factores invisibles que emergen con fuerza es la ansiedad que provoca en la mujer el sentirse aclamada por sus cualidades físicas, cuando sin embargo, desempeña el mismo cargo que su compañero masculino. Se les exige un nivel de excelencia mayor al de los varones.
Estas son pues algunas de las causas que impiden a la mujer desarrollar su actividad profesional con la misma normalidad con que lo hacen los hombres. Pero no son todas, pues hay tantas causas como situaciones personales y mujeres que pretendan desarrollarse plenamente y no lo consigan por causas externas a su voluntad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario