El litio emerge como uno de los materiales clave en la emergencia del nuevo paradigma energético


La urgente necesidad de disminuir la emisión de gases de invernadero para atenuar el calentamiento global, está induciendo el desarrollo de fuentes alternas a los combustibles fósiles. En el caso de la industria automotriz, gran parte de la inversión en investigación y desarrollo en el ámbito global se está orientando al desarrollo de formas de locomoción basadas en la electroquímica que, demostradamente, tienen un impacto ambiental menor que las tecnologías de combustión interna.

En esta perspectiva, el litio emerge como uno de los materiales clave en la emergencia del nuevo paradigma energético de la locomoción y de forma más general, de generación de energía, que puede ser usada en artefactos portátiles en infinidad de actividades socioeconómicas (e.g. dispositivos médicos, instrumental científico de medición y aparatos para la recreación). Debido a su alto potencial electroquímico y presentar una muy buena relación Densidad de poder/ densidad de energía, el uso del Litio ha permitido disminuir el tamaño de las baterías tornándose viable como fuente energética.

En el ámbito automotriz, el desarrollo de las baterías de Litio se encuentra en la fase emergencia de la curva de innovación tecnológica, prometiendo transformar esta industria. En los últimos cinco años se ha dado un salto tecnológico gigantesco. A pesar de ello, en términos de producción industrial se encuentra en una fase temprana, por lo que aún existen incertidumbres con relación a la orientación de la tecnología y los mercados. Por esta razón, la adopción de políticas públicas que estimulen y protejan la producción y otorguen importantes incentivos a las actividades de investigación y desarrollo, serán cruciales para incorporarse al nuevo paradigma de uso y consumo energético.

Ejemplo de ello es que en Estados Unidos el gobierno federal ha invertido en los últimos años 2.400 millones de dólares en infraestructura industrial e invierte anualmente más de 80 millones de dólares en investigación. Por su parte, las políticas regulatorias jugarán un papel decisivo en la consolidación de este nuevo paradigma. Dicho gobierno aspira que para el año 2025, el rendimiento promedio de los automóviles producidos en ese país se duplique.

Alcanzar esta meta necesariamente deberá considerar el desarrollo y producción de vehículos mucho más eficientes en el uso de combustibles fósiles y, principalmente de aquellos impulsados por otras fuentes de energía. Así, la presión para incrementar la proporción de automóviles que generen menos emisiones orientará los esfuerzos tecnológicos hacia formas de locomoción impulsadas por electricidad.

Por su parte, las grandes empresas multinacionales vienen invirtiendo fuerte en esta área, tanto en actividades de I+D como en proyectos industriales, bien sea a través de esfuerzos propios o mediante alianzas con otras multinacionales e incluso, con los Gobiernos. Se han creado importantes Joint Ventures, especialmente entre grandes empresas europeas y asiáticas. Por ejemplo, la empresa Nissan en la actualidad está instalando tres plantas en Europa para fabricar las baterías que emplearán los vehículos eléctricos que desarrolla en alianza con la Francesa Renault, las cuales entrarán en funcionamiento en 2012.

Aparte del Litio, otros esfuerzos de I+D en electroquímica apuntan a la mejora sustancial del desempeño de baterías de Niquel y Plomo - Carbón de uso frecuente en la actualidad. Por otra parte, las investigaciones de las baterías ZEBRA (Sodio-cloruro de níquel), apoyándose en la nanotecnología han generado resultados prometedores en términos de generación de energía limpia (ver artículo “Avance decisivo en la Batería de Iones de Sodio recargable” en este boletín). Estos avances acentúan la percepción de estar ante un cambio importante en el paradigma energético.

La República Plurinacional de Bolivia posee la mayor parte de las reservas mundiales de Litio. El 30 de marzo de 2011, los Gobiernos de este país y Venezuela en el marco del Acuerdo de creación de la Gran Nacional de Manufactura, Ciencia y Tecnología, suscribieron un cronograma de trabajo para la implantación de un proyecto conjunto de industrialización del Litio que considera desde la explotación sustentable del recurso natural, hasta la fabricación de productos de alto valor agregado. Sin embargo, las barreras de entrada, especialmente las tecnológicas y financieras, son muy altas para nuevos participantes (empresas y/o países).

Estamos nuevamente ante el caso de poseer extraordinarias ventajas comparativas, como elemento principal de entrada, pero escasa capacidad técnico-científica. El primer factor por si solo es insuficiente para entrar a la actividad productiva pero, bien utilizado, confiere importante capacidad de negociación. Es evidente que para la implantación industrial, necesariamente deberá considerarse el aporte tecnológico de empresas y centros de I+D del exterior.

Pero para garantizar una efectiva transferencia de tecnología y el dominio tecnológico, se requiere en primer lugar capacidad de negociación, por lo que deberá conformarse un equipo de alto nivel técnico capaz de obtener los mejores términos posibles. En segundo, la conformación, en paralelo de importantes capacidades tecnológicas y científicas en los dos países. En tal sentido, deberán incorporarse desde el principio los grupos de trabajo en las diferentes áreas de conocimiento relacionadas con la producción de baterías (electroquímica, materiales, analítica, etc.) de nuestras universidades y centros de investigación, definiendo claramente líneas de investigación y desarrollo.

Resulta Perogrullo decir que las implicaciones que tendrá para Venezuela este cambio en el paradigma energético son enormes, de modo que desarrollar capacidades de generación de conocimiento tecnológico y científico en esta área, que puedan acompañar esta transformación productiva es una necesidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario